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La ruta 66 y la televisión

lunes, 21 de septiembre de 2009 |

Si habéis buscado en Google "ruta 66 aventura" seguro que os habréis topado, antes que nuestro blog, con la información de un nuevo programa que están preparando en Antena Neox. Se trata de Ruta 66: la aventura (sí, nos han copiado el nombre de nuestro blog, je, je). Al parecer será un programa de viajes con un toque bastante divertido, donde veremos a tres de los actores españoles más divertidos (Edu Soto, Canco Rodríguez e Iván Massague) subidos en Harley Davidson y haciendo la ruta. Aún no sabemos cuando empezará dicho programa, pero nos hace mucha ilusión verlo y compartir con ellos todos los sitios que ambos grupos de aventureros hemos visitado (por ejemplo, la gasolinera de Gay Parita con Gary), aunque en días diferentes: ellos empezaron la aventura un poco después que nosotros y nos "adelantaron" en nuestra larga parada de Las Vegas.

Más información en la página web del programa:
http://www.neox8.com/PortalNeox/Ruta-66-La-Aventura/portada/P_7669412

Y también en su blog:
http://blogs.antena3.com/ruta66/

Y hay más gente esperando el programa...

http://latelequemepario.com/2009/08/07/ruta-66-la-aventura-moteros-de-risa-para-neox/
Aquí encontraréis información sobre este programa y más información sobre series televisivas donde ha aparecido la Ruta 66: Los Rugrats, La habitación perdida, etc.

Para futuros viajeros I: alojamiento on the road

martes, 8 de septiembre de 2009 |

Una vez en casa, ahí va la primera entrega de consejos para los que queráis hacer la ruta en un futuro.

El tema del alojamiento es, sin duda, uno de los que genera más dudas: "¿cómo son los moteles?", "¿habrá sitio?", "¿es necesario reservar?", "¿y el precio?", "¿se paga por persona o por habitación?", son algunas de las preguntas que nos asaltaban antes de partir; sin embargo no hay que preocuparse, puesto que estos americanos lo tienen todo muy bien montado. Además, aquí estamos nosotros para daros aquellos consejillos prácticos que no se pueden encontrar en las guías ;D.

Hablando de guías, nosotros compramos antes de salir la Dining & Lodging Guide (podéis encontrarla en Amazon) de restaurantes y hoteles publicada por la National Historic Route 66 Association, que nos resultó bastante práctica (aunque hay que decir que algunos puntos no estaban demasiado actualizados); si podéis, no está de más llevarla.

  • ¿Dónde dormir?
    • Sin duda, en cualquiera de los moteles que se van encontrando por la carretera. Los hay a montones en todos los pueblos y ciudades por los que pasaréis. En Estados Unidos es muy típico hacer road trips en familia durante las vacaciones. Por lo tanto, el tema de los moteles está muy desarrollado.

      Uno tiene la imagen de los moteles destartalados que salen en las pelis (en plan 'la matanza de Texas') y, aunque también existen, con un presupuesto ajustado se encuentran moteles muy buenos. Los que nosotros visitamos están más que bien, teniendo un nivel equiparable a un hostal o a un hotel de 2 o 3 estrellas en España. Hay que decir que tampoco fuimos a ninguno de los más baratos (los hay incluso de menos de 30$).

      Todos tienen aire acondicionado, están limpios y muchos incluso tienen piscina (¡alguno hasta climatizada! -toda una gozada después de una larga jornada de carretera-).

      Presentan en general diversas comodidades (toallas limpias, jabón, secador -la mayoría-), por lo que no hace falta que carguéis con ellos, ¡así tendréis más espacio en la maleta para los souvenirs!

      Aparte de todo esto, lo que nosotros destacamos es el acceso a Internet. Todos, absolutamente todos los moteles por los que hemos pasado, tenían acceso wifi gratuito (excepto en Las Vegas -tema aparte-). Resulta muy práctico llevar un portátil para hacer alguna reserva, consultar información o hacer un blog como el nuestro, por ejemplo.

      Respecto al tema del desayuno: la mayoría incluyen como mínimo un bufet sencillo con café y muffins. En algunos, además, tienen hot breakfast muy interesante, pues incluyen más cosas como tostadas, waffels, etc. Normalmente se anuncia el tipo de desayuno que se ofrece en el cartel del motel, a modo de propaganda (igual que la conexión a Internet y la piscina).

      En base a nuestra experiencia, podemos recomendar algunas cadenas: Super 8, Days inn, Comfort inn, entre otros. Estos los encontraréis en la mayoría de poblaciones con un mínimo de habitantes.

      Pero no olvidéis pasar alguna noche en moteles típicos de la ruta, los que no pertenecen a ninguna cadena. Son los más auténticos que váis a encontrar. Alguno de los que más nos gustó a nosotros (tanto por el sitio, la decoración y el trato) fueron: el Munger Moss Motel en Lebanon, The Canyon Motel en Williams y el Wigwam Motel en Rialto, ¡no podéis dejar pasar la ocasión de dormir en un Tee-Pee!

    • ¿Son caros los moteles?
    • Definitivamente: ¡NO!

      Los moteles tienen un precio más que competitivo para los servicios que dan. Para que os hagáis una idea, el precio medio con el que nos hemos encontrado ha sido de unos 70-80$ por noche la habitación doble.

      Las habitaciones dobles son enormes, con dos camas grandes (queen size). Además, el precio se paga por habitación, no por persona, con lo cual hemos dormido los cuatro en una misma habitación, con un ahorro considerable. Si vais sólos o en pareja, os saldrá un poco más caro, pero a pesar de todo, los precios son inferiores a cualquier hotel en España.

      Otro truquillo a la hora de ahorrar son las revistas con cupones de descuento para hoteles/moteles que podréis encontrar en la mayoría de gasolineras. No es que sea mucho, pero algo es algo. Si disponéis de ordenador, también podéis conectaros a la web del motel y reservarlo (algunos ofrecen tarifas más baratas por Internet). Esto requiere de cierta planificación previa sobre dónde vais a dormir... Nosotros la mayoría de días íbamos sobre la marcha, parando donde nos "cogía" la noche.

      Vale la pena, si se dispone de tiempo, preguntar en varios moteles antes de decidirnos por uno, ya que puede haber bastante diferencia de precio entre unos y otros a pesar de estar muy cerca. Ojo, también pueden variar los servicios que incluyen: desayuno, piscina, etc.

      Respecto a Las Vegas, recomendamos ir entre semana; las noches de los viernes y los sábados son bastante más caras. Aquí puede ser interesante reservar con antelación y buscar cupones de descuento por Internet (esto también aplica a excursiones como Gran Cañón...).

    • ¿Hace falta reservar?

    • Después de nuestra experiencia podemos decir que, excepto en sitios muy concretos de la ruta, no hace falta reserva previa. La carretera está llena de moteles y si no se encuentra sitio en uno, pues en el siguiente seguro que lo habrá (en 25 días sólo hemos visto el cartel de no vacancy una vez).

      No obstante, donde sí recomendamos reservar es en las ciudades, como Chicago. Aquí os recomendamos sin lugar a dudas el Days Inn, el precio es aceptable (teniendo en cuenta que estamos en la ciudad), no está lejos del centro y el servicio es muy bueno. También recomendamos reservar en Los Angeles (no fue nuestro caso, ya que no dormimos allí).

      Si os váis a desviar de la ruta (como hicimos nosotros) para visitar zonas más turísticas, recomendamos reservar en sitios cercanos a las visitas que vayáis a hacer, como Page (Antelope Canyon), Las Vegas (Las Vegas y Death Valley) o Mexican Hat (Monument Valley). En algunas zonas hay poca oferta hotelera y es preferible reservar al menos con uno o dos días de antelación.

      En Las Vegas (no conocemos a nadie que haga la 66 y no pase por allí), la oferta de hoteles es interminable, con muy buena calidad y con precio muy barato para lo que ofrecen los grandes hoteles-casino. Estos negocios no viven del hotel y lo que les interesa es que vayas a su casino en lugar de a la competencia; si sumamos esto a que Las Vegas es la ciudad del mundo con mayor oferta hotelera, el resultado es buena calidad a buen precio.

      Es interesante alojarse en algún casino temático (más divertido), si puede ser en el Strip (calle principal). Las distancias son muy largas dentro de esta ciudad, por lo que mejor estar cerca de "la acción". Nosotros estuvimos en el Excalibur, que estuvo muy bien.

      Finalmente, si pasáis por San Francisco (algo que realmente vale la pena -nos encantó esta ciudad-), os recomendamos reservar también (es una ciudad muy turística). Nosotros nos alojamos en Japantown, en el Hotel Tomo (con una estética Japan Pop muy interesante), nos encantó. Los precios de la ciudad no son comparables a los moteles de carretera, pero está bien comunicado y la zona es muy tranquila. Un final perfecto para un viaje fantástico.

      Esperamos que estos consejos os resulten útiles, si tenéis cualquier otra duda, contestaremos (en la medida de lo posible) a vuestros comentarios en el blog, o también podéis enviarnos un mail (laaventura66@gmail.com), ¡estaremos encantados de ayudar a los futuros ruteros!

      Empezamos el día en nuestro hotel tee-pee del Wigwam, como ya os comentamos ayer un sitio muy auténtico y mítico de la ruta (¿os suena el motel de Sally de la peli Cars?).


      Y de allí pasamos a ver el primer McDonalds, que ahora es un museo con un cierto toque añejo. Lástima que no podemos entrar porque está cerrado (esto es algo que nos ha pasado a veces, porque por aquí hacen unos horarios la mar de extraños, je je...).

      Seguimos nuestra querida Ruta 66 por California aprovechando para ver los últimos neones de la carretera. Entre milla y milla le damos un buen lavado a nuestro bólido, que se lo merece porque se porta de maravilla. Y finalmente... ¡Llegamos a Los Angeles! Una gran ciudad, más tráfico, más coches... Decididamente, el encanto de la carretera solitaria ya se ha acabado.

      Por suerte, los sitios imprescindibles para ver en la ciudad están todos muy cerca: vemos las letras de Hollywood y los teatros (Kodak y Chino). La verdad es que hay mucho ambiente por las calles, un montón de guiris alucinados como nosotros y gente disfrazada de todo: Snoopy, Charlot, Marilyn... Y lo mejor ha sido pasarnos un buen rato (bajo un sol abrasador, por cierto) descubriendo las estrellas del paseo de la fama. ¡Divertidísimo! Tenemos un montón de fotos con estrellas de todo tipo (actores guaperas, personajes Disney y demás), pero aquí os dejamos la mejor...

      No se ve muy bien, pero es la estrella de... ¡¡Chuck Norris!! Y nosotros estamos rindiéndole tributo con su famosa "patada voladora", ja ja ja...

      Después nos hemos ido a recorrer la "parte alta", es decir, Beverly Hills (casas con muy buena pinta) y Rodeo Drive (tiendas megacarísimas y exclusivas). ¡Nos hemos sentido como en las películas!

      Y, por fin, en la tarde llegó el gran momento, la llegada a la playa de Santa Mónica: EL FINAL DE LA RUTA 66. La situación del punto donde termina la Mother Road no está muy clara; hay varias versiones diferentes, pero nosotros nos hemos hecho las fotos en todos los sitios posibles. Éste es el oficial, una placa conmemorativa a Will Rogers:


      Parecía que un viaje de tantas millas se nos haría pesado y largo, pero no ha sido así: hemos disfrutado todos los paisajes, la gente, la vida de la América profunda, etc. Por todo esto, acabar hoy nuestra aventura por la carretera nos ha parecido demasiado rápido, y mirábamos esa placa con un cierto aire de tristeza... Ha sido alucinante. Thanks for all! Good bye, Route 66!

      Después nos hemos ido a mojarnos los pies (y los pantalones y faldas también, claro) al Pacífico, donde hemos disfrutado de un agradable rato de playa. Y... de lo mejor del día: ¡el vigilante de la playa! Nos ha visto tan entusiasmados haciéndole fotos a su "chiringuito" que nos ha invitado a las chicas a subir y hacernos mil y una fotos con él. ¡¡Incluso hemos podido coger el flotador, así que nos hemos sentido como en la serie de Los vigilantes de la playa!! La verdad es que ha sido muy amable e incluso nos ha dado alguna recomendación para los próximos días (y le entendíamos perfectamente, ya que hablaba un poquito de español). Y encima "no tiene ni un gramo de grasa"! (Conxi dixit, o sea, que estaba muy bien). Toda una experiencia...


      Después del alucine nos hemos "arrastrado" (las chicas literalmente) hasta el puerto o pier, donde hemos paseado por el parque de atracciones, hemos degustado unas gambitas del Bubba Gump (famoso por la película de Forrest Gump) y hemos contemplado una fabulosa puesta de sol en el océano Pacífico. Sabemos que esto es difícil de repetir, así que hemos saboreado esos momentos con mucha emoción...


      Después de la puesta de sol nos hemos vuelto a poner en marcha para dormir en Carpintería, al lado de Santa Bárbara, donde mañana empezaremos la Big Sur, la carretera de la costa que une Los Angeles con San Francisco.

      En general, hemos disfrutado muchísimo de Los Angeles y nos ha encantado. Quizá es porque las perspectivas no eran demasiado buenas, ya que todo el mundo nos había dicho que era una ciudad bastante fea. Pero debemos decir que nuestro día ha salido redondo, todo nos ha parecido genial y hemos disfrutado a tope en la ciudad...

      Pese a eso, es cierto que el post de esta noche tiene un cierto sabor agridulce, ya que el final de la ruta pesa un poco en nostros aún. Hemos pasado un rato recordando los mejores momentos, lugares y personas que hemos encontrado durante este fantástico "paseo". Pero el viaje continua, así que... ¡San Francisco, allá vamos! Mañana la Big Sur: más ruta, más sitios por descubrir, más aventuras...

      Día 20 (Las Vegas - Rialto): Vuelve la ruta

      viernes, 28 de agosto de 2009 |

      Hoy nos ha costado despertarnos pronto después del subidón de ayer por la noche. Hemos estado reorganizando las maletas para que cupiesen de alguna manera razonable todas las compras hechas estos días, suerte que somos unos expertos en esto del Tetris (je je). Después de una docena de donuts para desayunar y un buen café del Starbucks, hemos reiniciado la ruta.



      Ha sido una jornada de carretera: hemos superado nuestro record, ¡600 km! Cruzando el desierto de Mojave, pasando al estado de California (¡Governator!) hasta llegar a las puertas de Los Angeles.

      Hemos podido comprobar lo que es un desierto en toda regla: rectas kilométricas, algún núcleo deshabitado de tanto en cuando y un calor más que intenso (para variar).

      No sabemos si encontraremos algún sitio para comer, pues estamos literalmente en medio de la nada; suerte que llevamos provisiones en el coche para emergencias: galletas de Cheddar -merecerán un post aparte cuando volvamos del viaje- y barritas energéticas para aguantar hasta que encontremos algo. Por suerte aparece un oasis (sí, el restaurante se llama así) y nos metemos entre pecho y espalda una hamburguesa de las que hacen época, presentes hasta en medio del desierto.

      Luego, más millas. Hemos visto el Bagdad Café (dónde se rodó la película del mismo nombre). El paisaje sigue transformándose, el desierto ahora es más verde, quizá por las lluvias de estos días.


      En el tramo final, cuando ya nos hemos acercado a la "civilización", hemos vuelto a observar los habituales carteles, neones y tiendas de la ruta; esto tiene una vida increíble, se nota que nos acercamos a Los Angeles...

      Para finalizar el día, nos hemos alojado en el Wigwam Motel, dónde las habitaciones son Tee-Pee's de hormigón como los que salen en Cars (para que os hagáis una idea, son unas tiendas de campaña estilo indio -un poco friki, lo sabemos, pero supermítico-. Las habitaciones son más grandes de lo que parecen por fuera y puedes aparcar el coche al lado.


      Hemos intentado ir a cenar al primer McDonalds (el original) que está aquí al lado, pero ahora es un museo, así que lo dejamos para mañana y nos "conformamos" con una cenita en Juan Pollo, ja ja ja...

      Mañana es el ultimo día de la Ruta 66: parece mentira que después de tantas millas lleguemos a Santa Mónica... Esperamos ver las famosas playas con sus famosos vigilantes (ya os contaremos si hemos visto o no a Pamela Anderson).

      Ahora a reponer fuerzas, ¡el final de la ruta nos espera!

      Dia 15 (Williams - Kingman - Las Vegas): ¡Viva Las Vegas!

      lunes, 24 de agosto de 2009 |

      Hoy hemos dormido un poco más después del madrugón de ayer. Nos hemos despertado con nubes y un poco de viento. Es la primera vez que vemos nubes en todo el viaje y nos hace hasta ilusión verlas, ya que limpiará el ambiente del calor que nos iba acompañando.

      Después de un buen desayuno "a la americana" hemos reemprendido la Ruta de Williams a Kingman, viendo pueblos pequeños pero con muchas tiendas y encanto. Hablando de las tiendas, hemos dejado la tarjeta temblando un poco con todo el merchandising relativo a la Ruta.


      A medio camino, nos hemos parado en Delgadillo's (Seligman) para tomar un helado y un batido. El sitio es una tienda de broma en todos los sentidos: puertas con dos pomos, te "manchan" con un chorro de mostaza, etc.



      En Kingman, el último pueblo de la ruta que hacemos antes de dirigirnos a Las Vegas, hemos comido un poco tarde. Hemos pedido la comida en un típico local americano donde traen la comida al coche: no sabéis lo difícil que es entender a estos americanos por el interfono. ¡Ha sido toda una experiencia!

      Con la barriga bien llena, hemos puesto dirección hacia Las Vegas (aprovechando que hemos "ganado" un día avanzando millas hemos reservado un hotel allí para ir a ver Death Valley), en una carretera con sólo cuatro curvas en unos 150 kilómetros. Lo bueno de este viaje ha sido el impresionante paisaje, debido al contraste de las nubes con el sol y de la montaña con el desierto. En la zona desértica hemos visto nuestros primeros Joshua Tree. Acercándonos a Las Vegas nos hemos topado con un control policial antes de pasar por la presa Hoover, de la cual sólo hemos visto la parte de pantano, que es muy estrecha, a pesar de lo grande que es el lago.


      Llegamos a Las Vegas de noche, viendo todos los neones y pantallas gigantes en todo su esplendor: es un gran contraste con lo que estábamos acostumbrados. Hoy nos hemos alojado en el Stratosphere, el hotel-casino más alto de toda la ciudad, con las tres atracciones más altas del mundo. El casino es grandioso, si te despistas, puedes perderte fácilmente, tiene la música muy alta, el aire acondicionado a tope y está lleno de gente de todo tipo (desde muy bien vestidos hasta de "guiri" total y con alguna copa de más).


      Con la habitación podemos subir de manera gratuita a la zona de observación de la torre y los chicos (los "valientes") han comprado el acceso a las tres atracciones. Como hoy ha llovido un poco la visibilidad era excepcional. De las atracciones, no aptas para los que tengan vértigo, la mejor es la que está en la "antena", que te sube con 4g's y te baja casi de la misma manera, te deja sin respiración... La segunda mejor es una vagoneta que te "lanza" por una guía hacía el suelo, y la tercera consiste en colgarte a más de trescientos metros en una especie de centrifugadora.


      En Las Vegas, Internet cuesta unos 9 euros por día, por lo que hemos colgado este post desde el primer punto de acceso que hemos encontrado, así que no os preocupéis si el ritmo decae un poco... See you later!

      PD: Estamos actualizando el blog desde un punto de información del Death Valley (es decir, en medio de la nada), así que las fotos las colgaremos cuando encontremos un punto de conexión más rápido. Sorry!

      Día 14 (Mexican Hat - Williams): Día completo

      sábado, 22 de agosto de 2009 |

      Hoy ha sido un día más que completo y de muchos contrastes, puesto que hemos pasado del desierto puro y duro al bosque.

      Hemos empezado el día muy pronto, a las 6:30, para poder visitar Monument Valley a primera hora. Con la cara de sueño puesta hemos iniciado el trayecto panorámico para ver el valle. Destacamos la inmensidad de la llanura y la enorme profundidad que da la visión de las famosas mesetas del oeste que tantas veces hemos visto en las pelis. El camino era una pista forestal llena de baches. Nuestro coche ha demostrado ser todo un cañonero, ¡parecía que estábamos en el Rallye de los Faraones!



      Después de hacer mil fotos con la sensación que en cualquier momento aparecerían los indios y el séptimo de caballería, nos hemos dirigido al South Rim del Gran Cañón (esto son unas cuantas millas, en total hemos recorrido casi 500 Km hoy). El guarda de la entrada, un viejecito entrañable, nos ha dado la bienvenida de la manera más friki y amigable que os podáis imaginar. Por tanto, hemos entrado en el parque con muy buen rollo. Parece que el oso Yogui va a aparecer de un momento a otro (por cierto, ¡confirmamos que los rangers son exactamente iguales a los de los dibujos animados!).

      Por más que hayamos visto miles de imágenes del Gran Cañón, verlo con tus propios ojos es algo que impresiona. Tiene una belleza y unas dimensiones que son difíciles de explicar y más aún de captar en una fotografia (aunque hemos hecho lo que hemos podido, je, je). Es absolutamente impresionante. En el parque hemos visto un ciervo con su cornamenta y todo, una cierva y un cervatillo igual a bambi: es la naturaleza en estado puro.


      Nos hemos dedicado a recorrer los diferentes miradores del parque y hasta nos ha dado tiempo de ver la puesta de sol, preciosa (¡la tercera consecutiva que vemos!).


      Por último, hemos retomado la ruta 66 (después del paréntesis de un par de días) dirigiéndonos a un pueblecito llamado Williams. Después de buscar motel (muy pintoresco, ambientado con motivos de la ruta) sólo nos ha quedado tiempo de buscar un sitio para cenar (comida mexicana, otra vez) con música en directo, un final perfecto para un día más que intenso.

      Ahora toca descansar y reponer fuerza para mañana, ¡Las Vegas nos espera!